domingo, 13 de mayo de 2018

IV Encuentro.

Si supieras, mi vida, que tu nombre es mi credo
y tus palabras son sacra acción
dijeras menos maldiciones

Si supieras,
que con los ojos cerrados,
en tus manos coloqué el puñal,
serían mas dulces tus movimientos.
Si supieras,
mi persona amada,
cuánto me encanta perderme en tus ojos,
mirarías con más calidez...
Quiero
enterarte de tantas cosas,
pero las palabras me traicionan
Y así, poco a poco,
se enrollan sobre si mismas,
se vuelven una serpiente... se vuelven hacía mi.
Déjame tocarte,
antes de que te des la vuelta,
escúchame... léeme...
Que en ti,
encuentro la vida,
sólo en ti,
buscaría la muerte
Por ti,
la muerte dobla su dulzura