Patético
Estoy herido. He orado a tantos dioses, pidiendo tantas cosas, que finalmente han decidido mostrarse en su forma más mórbida y cruel.
¿Quería fortaleza? Para ello debía aprender a recorrer caminos sucios y dolorosos cubiertos de sombras, que me hallarían frágil. ¿Felicidad? Primero tenía de volverme un amante de la melancolía. ¿Quería creerme puro entre sus labios? Primero habría de componer los más horrorosos pecados en lienzos de piel.
No sé como acabe postrado ante ti.
En el reloj se marcan las nueve, parece que hoy la tormenta decidió adelantarse unas seis horas enteras.
Los dados giran, Los dioses ríen. Yo escribo. Tú me matas.
Ha pasado una hora entera. Y para mi sólo fueron tres líneas... Alguien toca la puerta. Eres... viniste por mí. Corro a tu encuentro...
Qué iluso. Tan solo era alguien que venía a buscarme. Son las diez... es hora de marcharme.
Ha pasado una hora entera. Y para mi sólo fueron tres líneas... Alguien toca la puerta. Eres... viniste por mí. Corro a tu encuentro...
Qué iluso. Tan solo era alguien que venía a buscarme. Son las diez... es hora de marcharme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario